Sésamo nació de una idea incómodamente obvia: en pleno siglo XXI seguíamos cargando llaveros, copiando llaves y esperando al portero. Quisimos arreglarlo.
Creemos que la llave es una tecnología que cumplió su ciclo. Se pierde, se copia, se presta y nadie sabe quién la tiene.
Empezamos resolviendo un problema concreto de todos los días en edificios y consorcios: demasiadas llaves, demasiados reclamos, demasiadas vueltas. Cada mudanza era un cerrajero. Cada visita, una coordinación. Cada cambio de personal, un riesgo.
Construimos Sésamo con una obsesión: que abrir una puerta desde el celular sea instantáneo, confiable y seguro. Sin apps lentas, sin pasos de más, sin sorpresas. Mantenés presionado y entrás. Eso es todo.
Detrás de esa simplicidad hay ingeniería seria: comunicación cifrada de extremo a extremo, registros auditables de cada apertura y permisos que podés dar y revocar en segundos. La tranquilidad de saber exactamente quién entra, cuándo y a dónde.
No son frases para una pared. Son las decisiones que tomamos cuando nadie mira.
Cada milisegundo cuenta. Desde que apretás hasta que la puerta se abre, todo está pensado para que no esperes.
Cifrado de extremo a extremo, credenciales únicas por dispositivo y registros que no se pueden alterar. La seguridad no es una opción.
Si hay que explicarlo, está mal diseñado. Sésamo lo usa desde un adolescente hasta tu abuela, sin manual.
Cada apertura queda registrada. El consorcio, la administración y cada vecino saben siempre qué pasó.
Hablás con gente que entiende cómo funciona un edificio argentino. Sin call centers infinitos ni respuestas de robot.
Escuchamos a quienes usan Sésamo todos los días y lo hacemos mejor, semana a semana.
Diseñamos, desarrollamos y damos soporte a Sésamo desde Argentina. Conocemos los consorcios, las cocheras, los porteros eléctricos y las barreras de acá, porque es donde vivimos y donde Sésamo abre puertas todos los días.
Dejanos tu correo y un especialista se pone en contacto para mostrarte cómo funciona. Sin compromiso.
Solicitar una demo